29.11.10

Capitulo 3. Parte 1.

Pude sentir cómo de rápido iba mi corazón; su respiración en mi oído, suave, haciéndome temblar;  sus manos en las mías, reteniéndome contra la pared… ¿Cómo había llegado a esta situación?

Como cada lunes, el reloj me despertó a las ocho de la mañana. Me duché, me vestí, desayuné, hice la maleta… y como cada mañana del lunes, salí a las nueve menos cuarto del apartamento. Bajé las escaleras a prisa; no recordaba la vez que había ido con el tiempo suficiente como para ir tranquila a la universidad. El autobús estaba justamente en frente de mí cuando me dirigí a la avenida. Enseñé mi carnet de estudiante al conductor y me senté en uno de los asientos del final. Rebusqué entre los libros de mi mochila y encontré el mp3, apenas con una rayita de batería, odiaba no darme cuenta antes.

Había terminado la primera clase de la mañana, y aún quedaban cuatro más. Era entonces cuando me acordaba de que Frank había estado haciendo algo esa noche, y no me había dejado dormir durante un largo rato; lo gracioso es que ni siquiera vivía con él, pero podía sentirlo tan cerca, que en ese sentido no podía soportarlo.
-¡Adeline!
Levanté mi mirada de la mesa y vi a un chico haciéndose paso entre la gente de la clase hacia mi asiento. No tenía ni idea de quien era.
-Vaya… alguien no ha dormido bien esta noche, eh… -sonrió, pero hoy no era un buen día para mi, así que fui al grano.
-¿Quién eres? ¿Y qué pasa?
-Soy Laurent Thomas. Uno de los muchos compañeros de tu clase, y vengo a informarte que no hay clase de psicología a última hora. ¿Te vale así?- Había cambiado su cara de bromista a un chico serio. Me sentí algo culpable.
-Perdona que te haya respondido de esa manera, es que… no llevo un buen día…- me incorporé en mi asiento y me llevé la mano a mi pelo para peinarlo un poco.
-Quedas perdonada.- me dio un leve pellizco en la mejilla y me sonrió simpático.
Volvió a irse por donde había venido, dejándome pasmada viendo como se iba tan ancho después de ese acto. “¡Por dios…!” pensé; y es que había sido un pellizco en la mejilla, ¡ni que me hubiera besado! Cerré los ojos fuertemente, como si aquello me tranquilizara e intenté concentrarme para la siguiente clase que entraba.

3 comentarios:

  1. Holasss!! Jaja, está muy bien, sigue sigueee!! Me gusta mucho, estoy siguiendo la historia... ?SAbes que a mí también me llaman Claire? (Y Clary también).

    Muchos besos, pásate por mi blog cuando quieras: http://palabrasformandohistorias.blogspot.com

    besosss!!

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  2. Gracias por seguirme Claire! Me pasaré por tu blog cuando pueda leerlo con detenimiento! Un beso!!

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  3. Gracias!!

    A ver si publicas el siguientee!

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