6.2.11

Capítulo 7. Parte 3.

El camino se hizo corto hablando con Frank. Habíamos entrado en una calle algo oscura, donde el único cartel iluminado era el del pub. Cuando abrimos la puerta sentí necesidad de quitarme el abrigo; estaba abarrotado de gente y del calor que desprendían. Nos hicimos paso hasta llegar a la barra y coger un hueco.
-¿Vais a pedir?-preguntó Frank.
Miré instintivamente a Laurent. Me sonrió y negó con la cabeza. Mi prima tampoco quería pedir nada, y yo no tenía ganas de repetir.
-Vale, pues…-siguió- entonces no sé porqué hemos venido aquí…
Se rió. No esperaba que se enfadase, pero era verdad que todos nos habíamos acogido a su proposición sin aportar algo diferente.
-¿No hay pista de baile?-preguntó desilusionada Niní.
-No, no hay. Pero hay billares al fondo- dijo Frank señalando el lugar con laminada.
-¡Pues vamos!-exclamó.
-Yo mejor me quedo aquí…
Niní tomó a Laurent del brazo después de que Frank se negara y se perdieron entre la gente.
Había demasiado ruido, el aire era denso, casi podía tocarse. Comenzaba a dolerme la cabeza, como si alguien o algo estuviera dentro dándome golpes en la sien. Hacía tanto que no iba a un lugar como aquel que ya me había olvidado de mi pequeña claustrofobia.
-Adeline, ¿te ocurre algo?-me preguntó Frank preocupado.
-La verdad es que no me encuentro muy bien…
Me tomó de la mano y volvimos a hacernos paso entre la gente otra vez. Respiré hondo cuando salimos de aquel local. Cerré los ojos e intenté tranquilizarme. Frank me cogió el abrigo de las manos y me lo puso sobre los hombros. “Hace frió…” me dijo. Me recordó a mi madre siempre que me veía salir sin un chaquetón de casa. Me enfundé en el abrigo y me abracé; sí que hacía frio.. Frank se había puesto delante mía, sin decir nada más, mirándome. Quería decirle algo, pero no sabía de qué hablar con él.
-¿Qué te parece si nos vamos a casa?-preguntó dejándome sin saber qué contestar.
-Eh…
Ya volvía a ponerme nerviosa. No sabía si luego Niní sabría volver a casa, aunque, Laurent sí que sabía algo más del pueblo. Pero, ¿a qué se refería con “a casa”? ¿A su casa? ¿A la mía? O, ¿Cada uno a la suya? Otra vez volvía a pensar demasiado…
-Vale…-contesté aun no muy segura de mi respuesta.- La verdad es que estoy algo cansada…
-¡Frank!-gritaron a nuestra espalda.
Una chica de pelo oscuro corría hacia nosotros con una amplia sonrisa. Miré a Frank, él no parecía estar igual de contento al verla.
-Te he visto salir del pub y… bueno… Hacía tiempo que no nos veíamos…-dijo entre jadeos.
Su simpático rostro cambió completamente cuando se giró a mirarme. Reconocí aquella mirada con un toque de odio; era la joven del bus de ayer…
-Tú eres Adeline, ¿no?
Aunque me lo estuviera preguntando, parecía muy segura de lo que decía. Yo sin embargo, no la conocía de nada. Asentí.
-Helen, no han pasado ni tres días enteros sin verte, no sé por qué dramatizas en eso…-Frank parecía algo molesto.
-Ya lo sé. Pero es que cada momento sin ti se hace eterno…
No sabía si estaba bromeando o si lo decía de verdad. Empezaba a sentirme algo incómoda. Se quedaron mirando un tiempo, sin decir nada, creando un silencio realmente tenso, como si estuvieran hablándose con la mirada. La joven sonrió irónicamente, se giró y se fue sin despedirse. Yo no había entendido nada. Volvimos a tomar camino hacia casa, manteniendo aquel silencio. Él miraba al frente, enfadado. Nunca me lo había imaginado de aquella manera, y no sabía por qué aquella chica lo hbía puesto así. Quería poder tener algunas palabras para que cambiase de humor, pero como siempre, no se me ocurría nada para aquella situación.
Subimos las escaleras del apartamento; su sonido metálico retumbaba en mi cabeza, haciéndome recordar por qué nos habíamos ido del local. Cuando llegamos a la segunda planta comencé buscar mis llaves en el bolsillo.
-¿Te vas a casa?
Le miré y volví a quedarme en blanco. Entonces, ¿se había referido a su casa? Tragué saliva. Era realmente tentador.
-Eh…-aún seguía pensando.
Él sonrió y me miró divertido.
-¿Es por ese chico? ¿Laurent?
-Oh, no, no, no…-negué.- Es solo que… Estoy cansada y…
-Tranquila, lo entiendo. No tengas miedo a negarte, no me voy a lanzar sobre ti para convencerte…-burló haciéndome recordar aquella situación tan vergonzosa.
Sonreí algo nerviosa. Nos despedimos con un leve movimiento de manos y entré en mi apartamento. Tiré las llaves sobre la mesita de noche y me dejé caer sobre la cama. Sabía que a la mañana siguiente me arrepentiría de haberme negado a ir a la casa de al lado. Me tapé la cara con las manos y suspiré. Solo había pasado un día desde lo que había pasado con Laurent, y auque no sabía muy bien con qué intenciones me había invitado Frank, no quería repetir lo mismo dos noches seguidas con dos chicos diferentes…
Esperaba que Niní encontrara el camino a casa.

7 comentarios:

  1. Tienes que subir rápido, no puedes dejarme así!! Quiero saber qué más pasa!! xD (parezco una fanática a la que se le va la pinza....)

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  2. Me e enganchado siguiente.
    Un beso desde http://pinchaenloazul.blogspot.com/

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  3. Me encanta la historia!
    Estoy impaciente por seguir leyendo! :D
    Te sigo (:

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  4. Ola Guapa.. :) soi adinaa..
    te siigo en el otroo blog ii este me llamo mucho la atencion ii tras leermelos todos.. te digoo quee ME CHIFLAA !! guau.. :)
    esperoo el 13 ia ia iaa xqe me encannta.. :D
    un besoo uapaa
    ii te deJo el mio x sii te aburres :)


    http://unpequeniocuento.blogspot.com/

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  5. me encanta tu historia! engancha muchísimo!
    te sigo sin dudarlo:3
    esperare el proximo capitulo con ganas:$
    un beso! soy-> http://imagineandletitbe.blogspot.com7

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  6. tengo que leerte en cuanto tenga tiempo, asi que te sigo ^^
    heladodelima13.blogspot.com

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