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Capítulo 8. Parte 2.

Tenía que ser broma.
Volví a la cocina a por la caja de cereales y me dejé caer en la silla, sin ganas. Estiré mis brazos sobre la mesa; no podía quitarme lo del beso de la cabeza. Quizás tenía que haberle contado a mi prima lo que me había pasado anteriormente con Laurent, así no hubiera pasado aquello… “¡Dios!” Estaba siendo egoísta. No sabía cuando volvería Niní a visitarme, pero esperaba que fuera dentro de bastante tiempo… Me gustaba poder tener intimidad y tranquilidad en casa.
Cerré los ojos por un momento. Quería poder pensar en otra cosa, sacar a Laurent de mi cabeza al menos en esa mañana.
-¡¿Pero que haces?!
Abrí los ojos asustada y me incorporé en la silla. Aquella voz me había desconcertado. Miré a mi alrededor; no había nadie.
-Así no…
Era la voz de Frank. Ya no solo era el ruido de por la mañana, sino que las paredes eran tan finas que podía hasta escuchar su voz si todo se mantenía en silencio. Escuchaba murmullos al otro lado de la pared de la cocina. Al parecer estaba acompañado…
Por un momento dudé entre si acercar el oído a la pared o quedarme sentada… Pero al final no pude evitar la tentación.
-Pues tú me dirás…
Era la voz de una chica. Aunque seguía pegada a la pared, dejé de escuchar sus voces. Me quedé unos segundos más hasta que me di cuenta de lo que estaba haciendo. “Estúpida”.
Guardé los cereales y volví a la cama. Seguramente Laurent y Nini estarían apunto de llegar a la estación. Me escondí bajo la almohada, suspiré profundamente... No lo entendía…

Me desperté asaltada por el sonido del teléfono. Me destapé y fui a cogerlo; era Niní. Acababa de llegar a la ciudad. Estuvimos hablando un largo tiempo; ella quería volver pronto, al menos una semana. Me negué; quería tranquilidad para poder estudiar. Lo redujo a otro fin de semana, y yo quise negarme de nuevo, pero… Ya no tenía excusa para ello.
-Pues avísame con antelación, ¿vale?
“Avísame para poder hacerme una pequeña idea de cómo podría ser la situación”.
Colgué y volví a la cama.
No sabía que hora era, tampoco importaba mucho. Intenté volver a dormirme para no pensar en nada, pero sonó el timbre de la puerta. ¿Laurent? Me levanté rápidamente de la cama y fui hacia la puerta; abrí sin preguntar.
-Hola…
Esperaba encontrarme con los ojos verde-miel de mi compañero, pero acabé cruzándome con los de Frank; aquel azul claro tan intenso…
-¿Se ha ido ya tu prima?
-Sí…
-Vaya…-parecía desilusionado.- Venía a despedirme de ella…
-Se fue esta mañana, la acompañó Laurent a la estación…-fui bajando el tono hasta acabar la frase.
-Entonces, otra vez sola, ¿no?
-Pues eso parece…-encogí los hombros.
Nos quedamos en silencio, mirándonos. ¿Quería decirme algo más? Estaba sonriendo, no sabía si esperaba que yo dijera algo, porque quien había venido a buscar había sido él.
-¿Estás estudiando?-me preguntó.
-Eh… No. Ahora no.
Me dedicó una sonrisa, y volvimos a quedarnos sin decir nada. Noté como os pelos se me empezaban a erizar por el frío que entraba por la puerta. Aquel silencio me estaba haciendo sentir algo incomoda.
-Bueno…-murmuré.
-Perdona pero… me he quedado en blanco- rió.- Si tienes alguna duda sobre mates, aquí me tienes.
-Gracias…
Le sonreí y empecé a cerrar la puerta. Escuche la voz de la chica llamándolo y me asomé un poco. Era la joven de ayer noche, esperándolo echada en el marco de la puerta. “Helen…” Me vio. Levanté la mano para saludarla y volví a entrar en casa.
Ayer Frank no se había alegrado mucho de encontrárnosla… ¿Por qué hoy estaba en su casa?

3 comentarios:

  1. uhh... noo me mola nada esaa tia.. fueraa fueraa buuu ajajajja
    muuchoo misterio ... mmm... molaa.. :)
    unn besiitoo aver pa cuadno el siguiente ehh :) jajaja

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  2. A mí tampoco, seguro que es alguna exnovia de Frank (MÍ FRANK). Creo que ya la odio *exagerada*
    Te gusta dejar con ganas de más...

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  3. Jajajaja

    Sí que me gusta xD Pero poco a poco se sabrá (:

    Un besito!! Y gracias por leer ^^

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